SEMINARIO PARA MATRIMONIOS
“Construyendo un matrimonio que funciona”
 


INTRODUCCIÓN

En este manual, utilizamos la idea de la “construcción”, que, por un lado, implica acciones, decisiones y un cálculo acertado de los recursos y tiempo que se necesita para lograr terminar la obra. Además, es mejor que alguien idóneo y capaz esté orientando la construcción, ya que si construimos por nosotros mismos probablemente la construcción no quede bien y a la larga tengamos problemas.
Por otro lado, toda construcción necesita ser mantenida en buen estado. Por ejemplo, no podemos pretender que la construcción dure pintada toda la vida. Debemos ocuparnos de mantener la pintura de tiempo en tiempo. Tenemos que limpiar la construcción, sacarle las telarañas, etc..
La figura de la construcción se aplica muy bien al matrimonio, ya que nada sucede por arte de magia, sino que nosotros debemos construir una relación sólida y funcional. Ambos somos responsables del éxito o del fracaso del matrimonio. Luego, como en cualquier construcción, debemos realizar el trabajo de mantención. Además, también en el matrimonio debe estar alguien idóneo al frente de esta construcción, y quién mejor que Dios, quien instituyó el matrimonio y lo diseñó con la capacidad de funcionar armoniosamente. Incluso nos ha dejado el “Manual de Instrucciones” (la Biblia) para poder tener la guía en la construcción y todas las indicaciones para mantenerla en buen estado.
En el Manual de Instrucciones encontramos lo siguiente:

“Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles…”
Sal. 127. 1 (NVI)


Estamos en tiempos en que es común escuchar: “el matrimonio no funciona” o “el matrimonio es precario” o “la familia no funciona”, etc.. Pero si nos ponemos a revisar nuestros matrimonios, podemos darnos cuenta fácilmente cómo hemos tomado malas decisiones y cómo nosotros mismos hemos construido una relación que no funciona.
Es común escuchar: “si no funciona ¿para qué seguir juntos?
Las preguntas correctas serían: si no funciona ¿qué hicimos para que funcione? o ¿porqué no hacer que funcione? o ¿cómo puedo abandonar algo que no funciona sin siquiera buscar los desperfectos que hacen que no funcione? o ¿cómo abandonar la relación sin siquiera darse la oportunidad de ver si se puede hacer que funcione?
La actitud correcta es la disconformidad con lo común. No podemos adoptar la actitud que es común a todos. Debemos mantener la esperanza, ya que nunca es tarde. No importa cuán disfuncional, cuánta dificultad o mal funcionamiento haya en la relación, nunca es tarde para la restauración.
Dios ya lo demostró restaurando nuestra relación con Él a través de su Hijo Jesucristo y también nos dio el “ministerio de la reconciliación”:

“…Dios… …por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo
y nos dio el ministerio de la reconciliación”
2 Co. 5. 18 (NVI)

No importa cuanto tiempo haya pasado, probablemente cueste, pero es posible la restauración.
Usted debe tomar la decisión por la restauración. Póngase a trabajar en construir una relación que funcione y luego dedíquese a mantener esa construcción en buen estado.
En este manual usted encontrará conceptos sencillos y herramientas prácticas que lo orientarán en la construcción de un matrimonio que funciona, en la restauración de su vida matrimonial.

Es la voluntad de Dios el buen funcionamiento de su matrimonio y su felicidad personal y matrimonial. Él ha establecido dos instituciones en la tierra y las dos son la familia: la familia natural y la familia espiritual (la Iglesia). A Dios le interesa el bienestar de la familia. Si usted quiere y lo deja, Él edificará su matrimonio.
Es posible salir de lo común. Es posible un matrimonio funcional y armonioso. Es posible la restauración. Dispóngase con la actitud correcta, con la actitud de resolver y verá los resultados.
Haga la prueba. Lo desafiamos a vivir diferente, a hacer que funcione. Dios lo sorprenderá.


En Jesús,

David y Denise Firman
Fundadores de Familia Sana

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